La aerotermia es un sistema climatización moderno que extrae hasta el 75% de la energía del aire exterior para calentar o enfriar una vivienda, además de producir agua caliente sanitaria. Se basa en los principios de la termodinámica y funciona de manera muy similar a un frigorífico, pero a la inversa.
- Captación del calor externo:
Una unidad ubicada en el exterior de la vivienda (evaporador) cuenta con un ventilador que aspira el aire ambiente. Este aire pasa a través de un intercambiador de calor por el que circula un líquido refrigerante a muy baja temperatura. Como el refrigerante está más frío que el aire de la calle (incluso en invierno), absorbe el calor del aire y se evapora, transformándose en gas.
2. Compresión y aumento de temperatura:
El refrigerante, ahora en estado gaseoso y cargado con la energía del aire, viaja hasta el compresor. Este componente mecánico (que consume una pequeña cantidad de electricidad) comprime el gas. Al reducir drásticamente su espacio, la presión aumenta y, por física termodinámica, la temperatura del gas se eleva exponencialmente, llegando a estar muy caliente.
3. Transferencia del calor al hogar:
El gas caliente y a alta presión pasa al condensador (el intercambiador de la unidad interior). En este punto, el gas cede todo su calor al circuito de agua de la vivienda. Esta agua caliente es la que finalmente viaja hacia:
- Calefacción: Suelo radiante o radiadores de baja temperatura.
- Agua Caliente Sanitaria (ACS): El agua de las duchas y grifos.
Al ceder su calor, el refrigerante se enfría rápidamente y vuelve a convertirse en líquido.
4. Expansión y reinicio del ciclo:
Por último, el líquido refrigerante pasa por una válvula de expansión. Esta válvula reduce la presión del líquido de forma brusca, lo que hace que su temperatura caiga en picado (volviendo a estar extremadamente frío). En este estado, el refrigerante regresa a la unidad exterior para iniciar el ciclo de nuevo.
El modo inverso:
Refrigeración en verano. Una de las grandes ventajas de la aerotermia es que es reversible. En verano, el ciclo se invierte por completo: el sistema recoge el calor del interior de la vivienda y lo expulsa al exterior, funcionando exactamente igual que un aparato de aire acondicionado convencional para enfriar la casa mediante suelo refrescante o fancoils.